El primer paso en el Método Curly es entender qué necesita tu cabello.
El éxito de los productos que elijas depende de tu patrón de rizo, tu densidad, tu porosidad y la elasticidad de tu melena. Si conoces bien estas características, conseguirás que tus rizos destaquen mucho más, equilibrarás su hidratación y lograrás un pelo visiblemente más sano.
Aunque el cabello rizado se suele clasificar en ondulado, rizado o afro, lo más común es tener una mezcla de diferentes texturas. De hecho, dos personas pueden tener exactamente el mismo tipo de rizo y necesitar cuidados completamente distintos por diferencias en su densidad, su porosidad o el grosor de su hebra. Por eso, es fundamental conocer a fondo tu melena antes de armar tu rutina.
A continuación, encontrarás un repaso de las características más importantes de tu cabello y cómo descubrirlas para acertar de lleno con tus productos.
Características clave de tu cabello para acertar con tus productos
Unos rizos sanos necesitan un buen equilibrio entre proteína e hidratación. Si esa balanza se descompensa, el pelo se vuelve seco, apagado, encrespado o muy difícil de peinar. Los productos adecuados te ayudarán a recuperar la hidratación, la elasticidad y la manejabilidad de tu melena.
Para cuidar bien de tu pelo, es fundamental saber qué te está pidiendo a gritos en cada momento. Ten en cuenta que las características de tu cabello pueden ir cambiando según el clima, la humedad ambiental, la forma en que lo peines o la exposición al sol.
Estas son las cinco características más importantes que debes conocer de tu melena:
- Densidad capilar: La cantidad visual de pelo que tienes en la cabeza.
- Tipo de rizo: La forma o el patrón natural que dibuja tu melena.
- Volumen: El cuerpo y el espacio que ocupa tu cabello al secarse.
- Porosidad: La capacidad que tienen las cutículas para absorber y retener la hidratación.
- Elasticidad: La fuerza con la que tu rizo recupera su muelle cuando lo estiras.
1. Descubre tu tipo de rizo
El tipo de rizo nos muestra la forma natural en la que se ondula o se enrosca tu melena. Aunque el cabello se suele clasificar en cuatro grandes categorías, recuerda que es lo más común del mundo tener una mezcla de diferentes patrones por toda la cabeza.
Tipos de patrones:
Tipo 2 – Cabello Ondulado
- 2A: Ondas muy ligeras, con una forma de "S" suave y extremadamente fáciles de alisar.
- 2B: Ondas más marcadas y con una estructura en "S" totalmente visible.
- 2C: Ondas más gruesas y profundas, con mucha definición pero con bastante tendencia al encrespamiento.
Tipo 3 – Cabello Rizado
- 3A: Espirales grandes, sueltas y con una forma de rizo muy clara.
- 3B: Rizos más cerrados y elásticos, con abundante volumen y mucho movimiento.
- 3C: Rizos muy compactos y densos, que aportan un volumen superintenso.
Tipo 4 – Cabello Afro / Muy Rizado
- 4A: Espirales cilíndricas muy compactas, con una estructura de rizo muy visible y fuerte encogimiento.
- 4B: Patrón puramente en zigzag, con una definición de espiral menos evidente a simple vista y muchísimo volumen.
- 4C: Estructura de microespirales ultra cerradas, con una definición mínima y el máximo nivel de encogimiento natural.
Tu tipo de rizo es el factor clave para saber qué productos y qué técnicas de estilado te van a funcionar mejor en el día a día.
2. Descubre tu densidad capilar
La densidad capilar indica la cantidad de pelo que te crece en la cabeza (es decir, cuántos folículos tienes por centímetro cuadrado), y no el grosor que tiene cada hebra de manera individual.

Así puedes comprobarla de forma muy visual:
- Densidad baja: Se te ve el cuero cabelludo con bastante claridad al apartar un poco el pelo.
- Densidad media: El cuero cabelludo se ve solo de forma parcial en algunas zonas.
- Densidad alta: Apenas se llega a distinguir el cuero cabelludo porque tienes una cantidad enorme de pelo.
La densidad influye directamente en cómo se ve tu melena después de estilarla y en cuánta cantidad de producto vas a necesitar. Si tienes poca densidad, el pelo puede perder volumen y apelmazarse con facilidad; si tienes una densidad alta, lo habitual es que necesites aplicar más producto y dividir la melena en secciones para repartirlo bien.
3. Descubre el volumen de tu melena
El volumen muestra el cuerpo y el espacio que ocupa tu cabello al secarse, es decir, lo abundante que se ve visualmente de un vistazo.
- Poco volumen: El pelo se queda muy pegado a la cabeza y tiene un aspecto bastante plano.
- Volumen medio: La melena tiene un equilibrio natural, con buen movimiento y una forma equilibrada.
- Mucho volumen: El cabello se ve muy lleno, denso y con cuerpo, incluso sin haberle aplicado ningún producto de peinado.
Conocer tu volumen te ayudará a decidir si te conviene más elegir productos y rutinas pensados para dar cuerpo y elevar la raíz, o si por el contrario necesitas fórmulas que te aporten más definición y control.
4. Descubre tu porosidad capilar
La porosidad indica la capacidad que tienen las cutículas de tu cabello para absorber y retener la hidratación y los productos. Explicado de forma sencilla: mide cómo de abiertas o cerradas están las "escamas" de tu pelo.
Conocer tu porosidad es un pilar fundamental en el Método Curly porque determina cómo van a reaccionar los productos en tu melena. Aunque la porosidad suele venir definida por genética, también puede cambiar por culpa de factores como:
- El uso de planchas y secadores sin protección térmica.
- Las decoloraciones o los tintes.
- Los alisados y tratamientos químicos.
- El sol o el uso de champús demasiado agresivos.
El pelo con porosidad alta tiende a resecarse y a volverse frágil con mucha facilidad, mientras que al cabello con porosidad baja le cuesta un mundo absorber la hidratación.

A. Porosidad baja
El cabello con porosidad baja tiene las cutículas totalmente cerradas y selladas. Como resultado, al agua le cuesta mucho penetrar en la hebra y los productos suelen quedarse acumulados en la superficie.
Características:
- Los productos se quedan flotando en el pelo (efecto acumulación o build-up).
- El pelo se nota pesado o con sensación grasa tras estilarlo.
- Los acondicionadores sin aclarado (leave-in) no se absorben bien.
- El pelo se siente seco al tacto pero visualmente tiene mucho brillo.
Los mejores productos:
- Acondicionadores sin aclarado (leave-in) con texturas fluidas y ligeras.
- Productos aptos con base de agua.
- Geles ligeros y espumas que no pesen.
- Mascarillas intensivas aplicadas con un gorro térmico o toalla caliente (el calor ayuda a abrir la cutícula).
- Champús clarificantes para eliminar por completo los restos de residuos.
B. Porosidad media
La porosidad media es el equilibrio perfecto. Las cutículas no están ni demasiado abiertas ni demasiado cerradas, por lo que el pelo absorbe la hidratación sin problemas y consigue retenerla en el interior.
Características:
- Los productos se absorben a la perfección.
- La melena mantiene una hidratación natural excelente.
- Los resultados del estilado son muy estables y predecibles.
- Hay muy poco riesgo de sufrir acumulación de producto.
Los mejores productos: La gran mayoría de los botes aptos te van a funcionar de maravilla a la primera, sin necesidad de hacer mezclas raras.
C. Porosidad alta
El cabello con porosidad alta tiene las cutículas levantadas, separadas o dañadas. Debido a esto, el pelo absorbe el agua de forma inmediata pero la vuelve a perder con la misma rapidez.
Causas habituales: Decoloraciones, tintes constantes, abuso de planchas, tratamientos químicos agresivos, cepillados bruscos o la exposición directa al sol y al viento.
Características:
- Se seca rapidísimo, pero se encrespa al mínimo contacto con el ambiente.
- Al tacto se siente una textura rugosa o áspera.
- Tiende a sufrir enredos constantes y rotura al peinar.
- Cuesta mucho conseguir que la definición de los rizos aguante.
Los mejores productos:
- Cremas de peinado densas y mantecas nutritivas ricas.
- Tratamientos de proteínas periódicos para rellenar los huecos de la cutícula.
- Mascarillas intensivas y nutritivas.
- Geles de definición con fijación fuerte.
- Rutinas enfocadas en el sellado de la hidratación (como aplicar aceites al final).
¿Cómo se hace el test de porosidad capilar?
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El test del vaso de agua: Coloca un mechón de pelo limpio en un vaso de agua y espera entre 2 y 4 minutos:
- Se queda flotando: porosidad baja (al pelo le cuesta absorber el agua).
- Se hunde despacio: porosidad media o equilibrada.
- Se hunde rápido: porosidad alta (la hebra absorbe el agua de forma inmediata).
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El test del tiempo de secado: Fíjate en cuánto tarda tu melena en mojarse por completo y en secarse al aire libre sin usar secador ni difusor:
- Porosidad baja: tarda muchísimo en secarse.
- Porosidad media: tiene un tiempo de secado intermedio y normal.
- Porosidad alta: se seca en un abrir y cerrar de ojos.
¿Por qué es tan importante conocerla? La porosidad te indica exactamente cómo reacciona tu cabello ante la hidratación, las proteínas y los productos de peinado. Esto te permitirá elegir con total seguridad los botes adecuados para tu rutina diaria sin gastar dinero a ciegas.
5. Descubre la elasticidad de tu cabello

La elasticidad mide la fuerza con la que tu rizo recupera su forma y su muelle natural después de estirarlo.
Cómo hacer el test: estira con mucha suavidad un mechón de pelo que esté completamente mojado.
- Cabello sano: vuelve a su forma original sin romperse.
- Elasticidad baja: se rompe con nada, señal de que el pelo está débil.
- Elasticidad excesiva: se estira muchísimo (parece chicle) y no recupera bien su forma original.
Una buena elasticidad se traduce en unos rizos elásticos, con movimiento, muy buena definición y mucha menos rotura al peinar.
¿Cuál es la conclusión clave? Todas las características de tu cabello trabajan en equipo. Para dar con tu rutina perfecta, necesitas tener en cuenta este conjunto:
- Tu tipo de rizo
- La densidad
- El volumen visual
- La porosidad
- La elasticidad
- El grosor de la hebra
Combinaciones de características capilares y consejos prácticos
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Combinación capilar |
Cómo es tu pelo |
Consejos |
Objetivo principal |
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1. Densidad baja + porosidad baja + pelo fino (2A–2C) |
Cabello ligero y suave que pierde volumen y se aplasta con muchísima facilidad. Los productos y el agua tienden a quedarse flotando en la superficie. |
Usa productos ultra ligeros, no acumules demasiadas capas en tu rutina y aprovecha el agua tibia o un poco de calor para ayudar a que penetren. |
Conseguir una definición suave y volumen natural desde la raíz. |
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2. Densidad baja + porosidad media + pelo fino (2A–3A) |
Una melena equilibrada a la hora de absorber la hidratación, pero con poca cantidad visual de cabello. |
Apuesta por un acondicionador ligero y controla muy bien la cantidad de producto al estilar. |
Ondas y rizos suaves con un volumen natural precioso. |
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3. Densidad baja + porosidad alta + pelo fino (2B–3B) |
Tu melena absorbe el agua y los productos de forma inmediata, pero se deshidrata con la misma rapidez. Debido a esto, tiende a encresparse y a formar rizos muy desiguales. |
Utiliza productos que hidraten a fondo y sellen muy bien la cutícula (el combo perfecto es un leave-in fluido + un aceite ligero) para retener el agua en el interior. |
Unos rizos elásticos, bonitos y sin rastro de encrespamiento. |
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4. Densidad media + porosidad baja + pelo fino (2B–3B) |
Al cabello le cuesta empaparse de los productos y tiene mucha tendencia a sufrir acumulación (build-up). |
Aplica cantidades muy pequeñas, opta por un estilado ligero y usa un champú clarificante de forma regular. |
Conseguir unas ondas limpias y bien definidas. |
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5. Densidad media + porosidad media + pelo fino (2C–3B) |
Una melena muy equilibrada donde la gran mayoría de rutinas y botes funcionan de maravilla a la primera. |
Asegúrate de mantener una buena combinación entre productos hidratantes y geles de definición, buscando texturas que no sean ni muy pesadas ni muy ligeras. |
Unos rizos preciosos, uniformes y que aguanten definidos todo el día. |
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6. Densidad media + porosidad alta + pelo fino (3A–3C) |
Pierde la hidratación a la velocidad de la luz, abriendo la cutícula constantemente. |
Dale un extra de hidratación a tu rutina y añade tratamientos de proteínas periódicos para reparar la hebra. |
Conseguir rizos definidos, controlados y con estructura. |
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7. Densidad alta + porosidad baja + pelo grueso (3A–4A) |
Un pelazo súper abundante y fuerte al que le cuesta muchísimo absorber los productos debido a sus cutículas selladas. |
Trabaja siempre la melena por secciones y ayúdate de un gorro térmico o vapor para que el producto penetre de verdad. |
Rizos potentes y perfectamente definidos. |
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8. Densidad alta + porosidad media + pelo grueso (3B–4A) |
Tienes una melena fuerte, con mucho cuerpo y que reacciona de maravilla a casi cualquier rutina de peinado. |
Mantén una rutina constante y utiliza productos intermedios (fórmulas equilibradas que no resulten ni demasiado ricas ni demasiado ligeras). |
Rizos espectaculares, definidos y con todo su volumen natural. |
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9. Densidad alta + porosidad alta + pelo grueso (3B–4C) |
El pelo se reseca rapidísimo y experimenta un encogimiento extremo (shrinkage) al secarse. |
Apuesta por una hidratación muy profunda, sella el agua con mantecas o aceites densos y añade un toque de proteína de vez en cuando. |
Una melena afro o muy rizada súper hidratada, con movimiento y con una definición clara. |
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10. Porosidad mixta / Múltiples tipos de rizo |
Conviven diferentes patrones de rizo en tu cabeza o notas que unas zonas absorben la hidratación mucho mejor que otras (por ejemplo, la nuca frente a la capa superior). |
Trata tu melena zona por zona, aplicando los productos adecuados en las cantidades que te pida cada sección de forma independiente. |
Conseguir unos rizos equilibrados, uniformes y consistentes por toda la cabeza. |
Lo que debes recordar sobre la porosidad y la densidad
- Tu tipo de rizo
- La densidad de tu cabello
- El volumen visual
- La porosidad (la capacidad para absorber la hidratación)
- La elasticidad de tu rizo
Después de unas semanas, notarás un cambio radical: tus rizos estarán muchísimo más definidos, sanos y fáciles de peinar en tu día a día.
Si todavía tienes dudas sobre qué tipo de cabello tienes o qué productos te hacen falta, nuestro consejo es que empieces con uno de nuestros kits de inicio. Es la forma perfecta de acertar a la primera y darle a tu melena el cuidado que se merece desde el primer día.

